Los aumentos en el servicio eléctrico equivalen a más del doble de la inflación registrada de 2013 a la fecha en esta provincia. Un nuevo incremento en los costos de esta energía entró en vigor el pasado 1 de abril.


 Por Francisco Ortiz Velázquez

Vecinos de algunos de los distritos de mayor concentración de inmigrantes en Montreal, así como organismos no gubernamentales de lucha comunitaria, exigieron a la Administración de la Energía (Régie de l’Energie), una moratoria, a fin de no pagar las alzas en las tarifas de electricidad de Hydro-Québec, que recientemente se incrementaron aún más.
   Durante una protesta, convocada por el Comité Ciudadano de Parc-Extension contra las Alzas de Hydro-Québec y que se llevó a cabo frente a la sede principal de Hydro-Québec, en la avenida René Levesque, se informó que acaba de entrar en vigor el pasado 1 de abril una alza del 0.3% a las tarifas eléctricas, lo cual, dijeron los participantes, es ya inaceptable.
   También, los organizadores de esta protesta revelaron que Hydro-Québec ha incrementado las tarifas en un rango acumulativo total de 11% desde 2013, lo cual equivale a más del doble de la inflación que se ha registrado en esta provincia en los últimos cinco años.
   Hydro-Québec es la gigantesca empresa estatal que se encarga de la producción, distribución y servicio de electricidad en esta provincia y que incluso exporta energía eléctrica al noreste de Estados Unidos: Nueva York y Nueva Inglaterra (región integrada por seis estados: Maine, Nuevo Hampshire, Vermont, Massachusetts, Rhode Island y Connecticut), así como a la provincia canadiense de Ontario.
   Además de miembros del Comité Ciudadano de Parc-Extension contre las Alzas de Hydro-Québec, participaron en esta manifestación vecinos de los distritos Côte de Neiges, Parc-Extension y Villeray, entre otras demarcaciones de Montreal y también integrantes de diversos colectivos y organismos, entre ellos el CAPE, Comité de Acción de Parc Extension, el barrio de mayor concentración de inmigrantes en esta ciudad.

EL INVIERNO ELEVÓ LAS TARIFAS AL CIELO
Los manifestantes, que se concentraron inicialmente en la estación del metro Place des Arts, señalaron que a pesar de los billones de dólares de ganancias anuales, Hydro-Québec acaba de obtener el permiso de la administración estatal de la Energía para un nuevo aumento en las tarifas de electricidad, lo cual impacta negativamente en la economía de por sí muy endeble de las personas de bajos recursos.
   Por el contrario, agregaron los inconformes, las grandes empresas e industrias tienen derecho a tarifas congeladas, es decir, a no sufrir aumentos de precios por largos periodos. “Ellos (los dirigentes de Hydro-Québec) toman de los pobres para darles a los ricos, mientras que el glacial frío del invierno eleva nuestras tarifas por los cielos”.
   Ya es suficiente”, “Hydro-Quebec, dennos luz no pelea”, “Hydro tarifas son muy altas, Hydro debe ser para todos”, “Power for the people”, se leía en las pancartas que mostraban los manifestantes, tanto en francés como en inglés y hasta en árabe e hindú, en su paso por el Complex Des Jardins hasta la avenida René Levesque y el cruce con Saint-Urbain, para finalmente llegar frente a las oficinas centrales de Hydro-Québec, en el edificio del 75 de René Levesque Oeste, donde realizaron un plantón de casi dos horas.

GANANCIAS MILLONARIAS PARA HYDRO-QUÉBEC
Según Mahmood Raza Baig, de origen paquistaní y miembro del Comité Ciudadano de Parc-Extension, este aumento en la factura de electricidad permite a Hydro-Québec tener este año mayores ganancias, del orden de los 30 millones de dólares, en comparación con las de 2017. Las ganancias netas de esta Sociedad del Estado son de casi $ 3 mil millones para este año.
   Asimismo, los voceros de esta protesta indicaron que 55% de la electricidad usada en Quebec es para el uso vital de procurarse calefacción, “por lo que claramente es un bien esencial, uno del cual nadie en esta provincia puede prescindir”.
   Sin embargo, enfatizaron, las personas de bajos recursos ya no pueden pagar los altos costos de la calefacción durante el invierno, aunado a que los apartamentos que habitan se encuentran por lo regular mal aislados para retener el calor en las casas, todo lo cual provoca que quienes ganan menos deban pagar altas tarifas por la calefacción.

SIN “LUZ” PARA PAGAR LA LUZ
Esto entraña otro problema ya que muchas personas dejan de pagar la luz y se endeudan con Hydro-Québec por años y por miles de dólares. Es revelador que actualmente asciende a 100 millones de de dólares el monto de facturas no pagadas por los ciudadanos a esta empresa paraestatal.
   Estas facturas no pagadas, añadieron los voceros del movimiento, son una prueba irrefutable de que la gente pobre en Montreal es cada vez menos capaz de pagar los altos costos de la luz eléctrica, por lo que se justifica la exigencia ante la administración (Régie) de la Energía de Quebec, de acogerse a una moratoria sobre las el pago de las alzas de las tarifas de electricidad.
   Por una tarifa equivalente a mil 200 dólares anuales (100 dólares por mes), una familia de escasos recursos que gana 15 mil dólares al año debe pagar por esas facturas de electricidad el equivalente a 9% de sus ingresos anuales, mientras que en un hogar con ingresos de 45 mil dólares anuales, esa misma factura representa solo 3%, por lo que, urgieron los manifestantes, se deben equiparar los pagos de la luz para que quien más tenga, pague más y los de menores recursos paguen menos.

DE MISION SOCIAL A VORACIDAD COMERCIAL
Pusieron de relieve que Hydro-Québec paga al gobierno 75% de sus ganancias en forma de regalías por los derechos de explotación de la electricidad, aunque se trata de una sociedad estatal, “mientras que su misión original era proporcionar electricidad al precio más bajo posible para todos los hogares de Quebec, desde 1981 esta paraestatal se convirtió en una empresa de vocación comercial”.
   Los ciudadanos no solo han tenido que soportar estos aumentos sucesivos –finalizaron los portavoces de esta protesta-, sino que el invierno helado que acabamos de vivir ha inflado la factura de la luz”, pero también se ha elevado la determinación de los manifestantes quienes reafirmaron que la electricidad “es un bien esencial que no debería utilizarse para financiar al Estado a costa de los más pobres ni para el beneficio de las grandes empresas, que, en su mayoría, tienen los medios suficientes para pagar la electricidad”.