Por Mauro huerta

    El gobierno liberal de la Bella Provincia, tras un acuerdo con la Asociación de Propietarios de Farmacias de Quebec, ha decidido recular en cuanto a la aplicación de la Ley 28, la cual pretendía cortar los honorarios de servicios a las farmacias, lo cual implicaba la supresión de un presupuesto de alrededor de 100 mil dólares por farmacia anualmente.

   Este recorte  obligaría a que la mayor parte de las 2000 farmacias que tienen asiento en Quebec a despedir personal y a cobrar por servicios que hasta la fecha han sido gratiutos, y, en el peor de los escenarios, podrían en riesgo la sobrevivencia de  25% de las farmacias.

    Es importante recalcar que muchos de los servicios que ofrecen actualmente estas farmacias benefician a personas de la tercera edad y de gente que vive en lugares desfavorecidos. 

   Estos servicios son una alternativa para la atención de padecimientos leves, lo cual ahorra al enfermo entre 4 y 16 horas, que son el tiempo de espera promedio en una clínica u hospital respectivamente, por lo cual el gobierno ha decidido que a partir del 20 de junio entre en vigor la Ley 41, la cual da mayores atribuciones a las farmacias, las cuales podrán ofrecer nuevos y mejores servicios a los usuarios.