Por Mauro Huerta

Con gran ilusión llegó Noé Arteaga a Quebec contratado por una empresa agrícola legalmente constituida, quien ofreció a este joven guatemalteco una oportunidad laboral muy prometedora, sin embargo al poco tiempo descubrió la verdadera situación con la que se enfrentan muchos trabajadores agrícolas: explotación, discriminación y racismo.

   Tras ser despedido de forma injustificada Noé Artiaga comenzó una lucha sin precedente y haciendo alarde de una voluntad inquebrantable y una perseverancia indomable, logró vencer en juicio a esta empresa agrícola, la cual al verse derrotada por este valiente hombre, se declaró en quiebra, para ser vendidos sus activos.

   Los nuevos propietarios de dicha empresa se niegan a hacer pago alguno, valiéndose de trampas jurídicas. Después de un lustro Noé no ha visto un solo centavo de dólar, no ha sido indemnizado por el despido injustificado ni tampoco ha visto resarcidos los daños y perjuicios que le han generado estos empresarios sin vergüenzas.

 El pasado primero de agosto la organización Mexicanos Unidos por la Regularización (MUR), efectuaron un evento gastronómico musical en la casa de la Amistad ubicada en el corazón del Plateau Mont-Royal, con el fin de recaudar fondos para que Noé Artega pueda continuar con esta lucha.

 Los fondos recaudados servirán para pagar los honorarios de un abogado que pueda enfrentar el reto que implica lograr la justicia para Noé, el pianista Stefan Christoff no solamente participó con su talento musical, hizo la donación de dos ejemplares de su más reciente CD, a fin de apoyar la causa.