Por Mauro Huerta

MONTREAL.- En un contexto de violencia y muerte, este año Soldaridad sin Fronteras manifiesta su apoyo a los miles de refugiados y personas sin papeles que viven el día a día en la incertidumbre y la desolación.

   Como años anteriores, miles de personas marcharon por calles de Montreal este 5 de septiembre. La muerte de los niños Kurdi y su madre, la deportación del joven Daniel, son esta vez emblema de la lucha y la denuncia en contra del gobierno canadiense, quien hipócritamente dice velar por el derecho internacional de los refugiados y en la práctica es cómplice de la muerte y desventura de muchos refugiados que viven en peligro de muerte.