Por David Ben-oni

Seguimos con los relatos esquizoides princesa, te contaré que hace un tiempo al salir de la cámara de diputados donde trabajaba cuando terminé la maestría y comenzaba el doctorado, me encontré con un estudio profundo de la categoría paradigma; Lakatos nos plantea al respecto que, toda aquella proposición que parece lógica a primera vista, pero que no resiste el escrutinio escrupuloso y en la práctica sólo producen paradojas, es un paradigma. Es decir, un paradigma no es un uso y costumbre establecido, sino lo ilógico de este uso y costumbre que se repite y repite sin que pareciera que alguien lograse darse cuenta que, aun cuando propone algo que pareciera lógico, no lo es, pues producirá justo lo contrario que se propuso por consecuencia.

   Si le sumamos a lo anterior, una lectura del Hobbit y el Señor de los Anillos juntos, y del viaje del héroe, pues despertó en mí un deseo por dejarlo todo, todo… y me llevó, al terminar el doctorado, a dejar todo y dedicarme a la investigación que, a su vez, me obligó a darme cuenta cuánto tiempo había perdido en la escuela y que nada, o casi nada, me había enseñado; y me di cuenta que, en la escuela, sólo había adquirido las herramientas básicas que me permitirían hacer filosofía en serio en las calles, barrios y poblados; que la verdadera escuela, estaba fuera y no dentro de las aulas, edificios y complejos. Hecho que me llevó a evaluar dos propuestas, la escolástica por un lado, y la academia por el otro; y me llevó también a evaluarme de nuevo como constructor y a voltear la bandera de viento hacia lo más primitivo, ¿me comprendes?, sí, tú sí…

   Obviamente, si fuese un mono micro-cefálico mono-neuronal, un simple mortal (y no un mortal complejo, como suelo ser), un muggle cualquiera; no podría haber hecho lo que he hecho, no podría haber conocido lo que hoy conozco, mucho o poco, y no me hubiese atrevido nunca, y no hubiese propuesto la autonomía jamás. Pero lo hice y sigo haciendo… y me sorprendí a mí mismo.

   Hace unos días, mientras me contabas sobre estilos y corrientes de pensamiento arquitectónico, hube de decirte algo que te sorprendió y nos hizo juntos replantearnos la vida, princesa; y el qué tanto aprendemos de ella, de las corrientes que intentan imponernos cual lógicas, de las mentiras que nos insertan para que nos adaptemos, de las formas en que intentan controlarnos… pero no pueden, con nosotros cuando menos, no pueden ni podrán… no hasta dicen por ahí, que nos hemos hecho una brujería mutua para estar juntos, y es cierto ¿o no?, se llama enamorarnos día a día, lo cual también me ha sorprendido pues, antes de ti, ahora y junto a ti me doy cuenta, no hacía sino recoger migajas y decirles amor, pero contigo, el amor fluye y se acrecienta en el cotidiano que jamás se hace rutina…

   Te conté una anécdota, el cómo, evadiendo la actuación escribía guiones para teatro que, me llevaron (obligadamente) a escribir un cuento y una novela, el primero ni lo terminé, pero gracias a la manía que tengo de para todo usar puntos suspensivos, pues no hizo dudar a mi maestra de literatura en Israel, y con los cuales gané el primer y segundo lugar nacionales en literatura en mi patria… desde entonces escribo, y 15 años atrás, ya ni me acuerdo por qué garrapata, había dejado de escribir pues, había comenzado a creerme el que lo que había, no valía nada… jajajajajajajaja, y como contigo he aprendido que no es así, que si bien no valgo (pues no me doy a mí mismo valor), lo que escribo resulta cuando menos reflexivo para otros, como en el caso de la lógica de la ilógica, y muchos otros relatos que me robó Lucina Ruiz Stolovich.

   Más sorpresas y ni tan sorpresivas mi hermosa princesa, son las traiciones internas, ya decía por ahí un griego que se dedicaba a lo mismo que el de la voz, “que mal agradece al maestro quien nunca pasa de discípulo”…  y no sé qué hacer, si reír o madrear, cuando son capaces de reclamarme hasta el que ponga a leer a los incultos, o que les preste mis textos a algunas y ver cómo pueden echarlos a perder, jajajajajajaja… pero ahí estas amor, para defender lo que es tuyo, y poner en su sitio a quien debe aprender a situarse… 

   Y más sorpresas amor, el cómo se quedarán cuando se den cuenta de lo que he hecho e implementado por traidores y gañanes… por eso el que ríe al último ríe mejor, y lo mejor de lo mejor, cuando intenten reclamarme y les pueda decir, si se los advertí y hasta se los he dejado escrito por aquí… te amo ojos hermosos, alma inmortal… ¡!!HUA!!!

   Pronto radio amor, una vez más, lo cual será obviamente una nueva sorpresa para quienes intentaron coartarnos y para quienes por ineptos nos lo echaron a perder… sorpresa el verte tan arduamente trabajando amor por tres semanas sin parar y por verte trazar 39 planos en una noche, sorpresa, no somos normales, que no es lo mismo, pero es igual a decir no somos paradigmáticos, pues no nos damos flores y chocolates, sino puntas de flecha globis y dientes de megalodón y varitas mágicas, los buenos días y buenas noches, nos damos vida en la vida y aprovechamos todas las formas posibles, y sorpresa para todos los que apostaban a que no duraríamos, seguimos juntos y más unificados que nunca, sin dormir, pero soñando, sin presumir, pero construyendo, sin sacrificar, pero revolucionando, sin parir, pero educando a nuestros pequeños, sin pregonar, pero transformando, y sin saber, pero hechizando… sorpresa, ¡¡¡eres un parteaguas!!!

Sorpresa… ¡¡¡infiltrando, y construyendo!!!